Jue. Feb 29th, 2024

Junior celebra su décimo título: DIM perdonó y el tiburón se quedó con la estrella

Medellín lo había hecho todo para ser campeón en el minuto 89 y en el 90 perdió todo. Vladimir Hernández forzó el desempate desde el punto penalti y luego, Santiago Mele le atajó el cobro a Daniel Torres para darle al Junior su décima estrella.


La frase histórica del narrador Édgar Perea, “A Junior hay que matarlo”, se aplicó nuevamente este miércoles en el Atanasio Girardot. Prácticamente llegar al arco contrario, con un tanto en el minuto 90, los visitantes lograron una nueva corona.

La idea del Junior, planteada por el técnico Arturo Reyes desde la rueda de prensa previa al segundo partido de la final, era agarrar la pelota y tenerla lo más lejos del arco de Santiago Mele. Y ni pasó ni una cosa ni la otra. Medellín comenzó a presionar, a tratar de meter a Junior en su campo y a tratar de hacer daño.

Junior de Barranquilla

Junior de Barranquilla y la celebración del título.

Foto: 

Jaiver Nieto / EL TIEMPO


Junior se descuidó en una jugada que es sello del juego del Medellín, el juego aéreo ofensivo, y e local lo aprovechó con creces: Joaquín Varela aprovechó un descuido en defensa de Didier Moreno, que perdió la marca, y el uruguayo la metió en el arco visitante luego de una falla defensiva del ‘Tiburón’.

El visitante no tuvo reacción. Sabiendo que con el 1-0 le alcanzaba para ir, al menos, a los lanzamientos desde el punto penalti, trató de aguantar en su área y de aprovechar los espacios que dejaba una defensa adelantada en busca de un tanto más, el que le aguantara el título al ‘Poderoso’.

El primer tiempo, al menos desde el punto de vista numérico, era total del Medellín, que en la práctica se vio superior, pero que creó muy pocas opciones para aumentar el marcador.

Junior se relajó, en medio de un panorama en el que el panorama, en teoría, le f avorecía: siguió aguatando. La pelota y el terreno eran del local, incluso con una renuncia del Junior a atacar para tratar de recuperar la ventaja que había logrado en la ida.

Medellín hizo lo mejor que pudo para poner a desequilbrar la balanza a su favor, a los 11 del segundo tiempo, cuando Luciano Pons, que se juntó en una pared con Daniel Torres, remató para poner 2-0 arriba a su equipo.

Junior de Barranquilla

Vladimir Hernández anotó el gol que le dio vida al Junior sobre el final del partido.

Foto: 

Jaiver Nieto / EL TIEMPO

El local pudo haber seguido de largo. Junior, en realidad, no tenía cómo forzar el desempate desde el punto penalti. Pero el DT del local, Alfredo Arias, no logró controlar las acciones en un panorama que parecía muy favorable.

El técnico local mantuvo su esquema, golpe a golpe y pieza por pieza: Ánderson Plata por su goleador, Edwin Cetré; Leyser Chaverra por Luis Orejuela, John Palacios por Diego Moreno, Luciano Pons por Brayan León y Andrés Ricaurte por Alvarado.

Junior no tenía la pelota ni las opciones. El técnico Arturo Reyes se la jugó para tratar de recuperar la opción de, al menos, forzar el desempate desde el punto blanco. Y no es que el visitante haya tenido muchos remates al arco: tres a lo largo del partido, contra cuatro de su rival.

La efectividad estuvo del lado del Medellín. En el minuto 90, Vladimir Hernández, quien había entrado por un inédito José Enamorado, se junto con Déiber Caicedo para ir a buscar la pelota y anotarle a uno de sus antiguos equipos, en el minuto 90. Así, el local quedó sin reacción y la serie y el título se definió en el remate del partido.

Final Medellín vs Junior

Independiente Medellín gana 1-0 a Junior de Barranquilla y empata la serie final de la Liga BetPlay, hoy 13 de deiciembre en el estadio Atanasio Girardot de Medellín.

Foto: 

Jaiver Nieto / El Tiempo

Junior empezó pateando primero. Carlos Bacca no falló. Sí lo hizo Daniel Torres, quien cobró al centro, pero sin mucha fuerza, y el portero Santiago Mele atajó con los pies.
Desde ese momento, la efectividad fue total de lado y mano. El gol del décimo título del Junior llegó en los pies de Léider Berrío, el mismo que le dio al Deportivo Pereira su primera estrella, justamente hace un año y contra el mismo rival. Y tampoco falló esta vez: balón a la izquierda de Mosquera y balón al otro palo.

Parecía todo perdido para Junior. Pero como decía Édgar Perea, al Junior hay que matarlo. Lo dejaron vivir y en los lanzamientos desde el punto penalti, y otra vez como visitante, los barranquilleros festejan una nueva estrella, la décima de su historia. Medellín lo tuvo muy cerca, pero no definió. Y una campaña muy buena, sobre todo de local, se quedó sin premio.

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